El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se reunirá hoy por la tarde con los líderes de los bloques dialoguistas a quienes intentará persuadir para que apoyen la resistida reforma electoral y política que persigue el Gobierno nacional.
En medio del receso invernal, el ministro coordinador pondrá nuevamente a prueba su muñeca política, pero no la tendrá nada fácil por el anunciado rechazo de los distintos espacios de la oposición a la eliminación de las PASO, uno de los pilares centrales de la reforma.
Según pudo confirmar Noticias Argentinas de altas fuentes de la presidencia de la Cámara baja, el cónclave de Francos con los referentes dialoguistas se llevará a cabo a las 16.30.
El funcionario pretendía que la cumbre se realizara en la Casa Rosada, pero los legisladores de la oposición impusieron su criterio para que se realizara en el Congreso de la Nación, donde juegan de locales.
Esta reunión se dará en un marco de malestar por parte de Miguel Pichetto, el influyente titular del bloque Hacemos Coalición Federal, que hizo saber su descontento con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, por haberle negado un lugar a Emilio Monzó en la integración de la comisión bicameral de Inteligencia.
El riojano le reservó dos sillas a oficialistas de su confianza (Gabriel Bornoroni -jefe de bloque- y César Treffinger), una para el PRO, una para la UCR y tres para Unión por la Patria.
Francos es plenamente consciente que necesita del acompañamiento de una parte importante de la “opofriendly” para eliminar de cuajo las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), el mecanismo que el sistema electoral argentino adoptó desde el 2011 para dirimir candidaturas dentro de las coaliciones.
También sabe que juega con la cancha inclinada en contra, porque pese a que durante años muchos de los espacios del extinto Juntos por el Cambio clamaban con vehemencia la supresión de las primarias, desde que perdieron el poder a fines del 2019 el cambio de escenario hizo que viraran sus posturas.